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Intercambio: ¿Cómo es estudiar en Chile; Cómo es estudiar en Alemania?




Leni Weber del colegio Colegio Gymnasium Winsen, Luhe, Alemania, e Ignacia Verdugo di Prima, del DS San Felipe nos contaron sobre sus experiencias durante el programa de intercambio, iniciativa que organiza la Liga Chileno Alemana, que permite a los alumnos conocer un poco más de la cultura y del país anfitrión.

¿Cómo fue tu experiencia en Chile/Alemania?

Leni: El español acá en Chile es muy diferente al que había aprendido en Alemania, pero todos en la familia y los compañeros de curso y profesores se esforzaron mucho para que yo pudiera entender lo que querían decir. Son muy amables y hacen también un esfuerzo por hablar lento y con palabras que yo pueda entender.

Mª Ignacia: Mi experiencia fue muy buena. Pude conocer mucha gente y lugares nuevos. Siempre me sentí muy acogida en mi familia anfitriona y en mi curso. Al principio me costó soltarme con el alemán, pero más o menos a la semana ya me había acostumbrado y mis amigos y familia siempre me ayudaban cuando no entendía.


¿Qué otro lugares visitaste?

Leni: Valparaíso, San Pedro de Atacama y Santiago

Mª Ignacia: Aparte de mostrarme muchos lugares de Hamburgo, mi familia anfitriona organizó un viaje por el fin de semana a Berlín, en el que conocí muchos lugares muy interesantes y bonitos. Además fuimos con unos amigos suyos que también tenían a un chileno de intercambio, así que fue muy entretenido. Aparte conocí Eckernförde, una ciudad costera muy bonita que queda al norte de Alemania, cerca de Dinamarca.




¿Qué aspectos o características te llamaron más la atención?

Leni: Dos cosas me llamaron mucho la atención, el tipo de casas, con tanta seguridad, tan cercadas, no ves eso en Alemania. Y por otra parte, la cantidad de perros en la calle. Pensaba que todos tenían dueños y que los dueños los dejaban caminar libres. (Se refiere a los perros callejeros que vio en San Felipe y San Pedro de Atacama)



Mª Ignacia: Lo primero que me llamó la atención, apenas llegué, fue que el metro no tuviera torniquetes, ni nada por el estilo. Simplemente se confía en que todos compren su ticket y de vez en cuando pasan supervisores que te piden mostrarles el ticket. En general, era todo muy ordenado. Del colegio me sorprendió que realmente todos se van en bicicleta o caminando, nunca había visto tantas bicis juntas. Además eran más estrictos en general. En clases todos levantan la mano para hablar y no se podía usar el celular, ni siquiera en el recreo.



¿Y qué has aprendido en general, qué te llevas/traes de importante que hayas aprendido acá?

Leni: Como experiencia fue super positivo aprender que uno cuando va a otro país, aunque tenga problemas con el idioma, simplemente hay que acercarse a las personas, comunicarse y conversar. Pude encontrar una gran apertura en las personas, fueron muy amables y abiertas a comunicarse conmigo.

Mª Ignacia: Aparte de traerme muchas experiencias increíbles y amistades que espero que duren toda la vida, aprendí que hay que atreverse a hacer las cosas, por muy desafiantes que se vean. Uno tiende a pensar en todo lo que puede salir mal, pero se nos olvida lo que puede salir bien o incluso mejor de lo que uno podría imaginar. También que cuando uno demuestra tener buena disposición con la gente y ante situaciones en general, tiende a recibir una buena actitud de vuelta y eso hace todo más fácil y agradable.


¿Te pareció muy diferente a tu colegio, el sistema, las clases?

Leni: Sí hay muchas diferencias, es muy diferente el colegio acá, el lugar, con el cerro. No había estado en un colegio así. El curso, al que voy tiene solo 7 alumnos, es chico y hay una comunicación muy personal. Sobretodo las clases en Alemania son mucho más formales, cuando entra el profesor están todos sentados, no puedes hablar, tienes que levantar la mano, no puedes hacer ninguna otra cosa, todo se limita a la materia y la relación alumno profesor aquí es mucho más cordial, más cercana. En Alemania es mucho más formal.

Mª Ignacia: En general no era tan diferente el sistema. Las clases como tal eran bastante provechosas desde mi punto de vista, los alumnos no “sacan la vuelta”. Yo fui de oyente y no daba pruebas ni hacía tareas, por lo que no experimenté la carga académica y no podría compararla con la de Chile. Sin embargo, la jornada en general era mucho más corta que acá y la mayoría de los días salíamos antes del almuerzo. Ambos sistemas tienen sus pro y contras, pero me gusta mucho la cercanía que existe acá en el colegio.


¿Cómo fue la relación con los compañeros, cómo te recibieron, fue fácil, difícil?

Leni: Todos hicieron gran esfuerzo por comunicarse conmigo y responderme cuando preguntaba algo. Pero cuando hablaban entre ellos, la velocidad aumentaba y como hablan más rápido y probablemente las palabras son más propias de una jerga juvenil, que no conozco, ahí quedo un poco fuera, no puedo participar en esas conversaciones.

Mª Ignacia: A diferencia de otros niños que viajaron conmigo, que quedaron con más chilenos en su mismo colegio, yo era la única niña de intercambio en el mío. Sin embargo, me sentí súper acogida desde el día uno. Tanto mis compañeros como profesores demostraron mucho interés por saber de mí y de Chile en general y se preocupaban por explicarme todo lo que necesitaba saber con muy buena voluntad. Fueron todos muy simpáticos y acogedores, también la gente de otros cursos.


¿Alcanzaste a hacer amigos?

Leni: Tuve buena experiencia con todos, pero la comunicación era demasiado rudimentaria para llegar a hacer amigos.

Mª Ignacia: Si, una de mis partes favoritas del intercambio fue toda la gente nueva que conocí. Los primeros días en Alemania nos quedamos todos los chilenos de intercambio juntos en un albergue donde hice muy buenos amigos y se formó una red de apoyo muy linda que resultó muy útil una vez que estábamos cada uno solo en su familia. Además me llevé muy bien con mis hermanas anfitrionas, que tenían mi misma edad. En el colegio no iba en el mismo curso que ellas, lo que al principio me asustó. Sin embargo, el primer día me “adoptó” un grupo de niñas y en un par de días nos volvimos muy buenas amigas.


¿Cómo fue la relación con la familia, cómo te sentiste?

Leni: Me sentí desde el primer momento como en casa, fueron muy amables. La primera semana fue un poco rara porque me asignaron como hermana anfitriona a una alumna, Nachi, (Ignacia Verdugo), que me encontré en Alemania, en la gira, entonces la primera semana Nachi no estaba, pero sí había otras dos hermanas que sí estuvieron y sí me sentí superbien en la casa.

Mª Ignacia: Realmente creo que tuve mucha suerte con la familia que me tocó, porque nos llevamos increíble. Eran muy cariñosos y nunca me sentí como una carga o ajena a la familia. Por el contrario, siempre se preocuparon de incluirme en sus actividades e hicieron que me sintiera como en casa. Al mismo tiempo, me dieron la libertad para que me desenvolviera sola, sin estar obligada a hacer todo con ellos, lo cual fue muy bueno, porque así también podía hacer las cosas que yo quería.

¿Volverías?

Leni: Sí volvería de todas maneras, pero con mejor conocimiento del español para poder sacar más provecho de la comunicación, ahora me tengo que concentrar mucho para encontrar las palabras y responder. Si es más fluido le puedo sacar más provecho al viaje.

Mª Ignacia: Sí, feliz. Tuve la suerte de ir a la gira de estudios en junio y reencontrarme con mi familia y amigas. Definitivamente es un país que me gustó mucho y espero poder volver e incluso irme a vivir un tiempo allá en un futuro.




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